Connect with us

Festivales

Bilbao BBK Live 2016: Crónica de un éxito anunciado

Published

on

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Este pasado fin de semana se celebró uno de los mejores festivales de Europa, el Bilbao BBK Live, con un éxito indiscutible de público y artistas.

Os dejamos con la crónica y las fotos de bifmradio.com

Bilbao BBK Live 2016: CRÓNICA y FOTOS del jueves 7 de julio (Arcade Fire, New Order, M83, Chvrches…)

Comienza Bilbao BBK Live 2016. Y van 11 ediciones. La cita de ayer jueves 7 de julio, en el estreno de este año, congregó a algo más de 34.000 personas según la organización. Y se notaba que no se experimentaban los agobios de 2014 y 2015 con sus sold out. Un día casi casi redondo. Todos los nombres del cartel brillaron. Aunque los grandes nos dejan pegas importantes. La voz del cansadísimo líder de New Order, Bernard Sumner, poco más y ni hace acto de presencia. Al igual que el técnico, el ingeniero de sonido y los amplicadores de Arcade Fire, que debieron de quedarse en Canadá… Nos lo cuentan nuestros redactores Joseba Vegas, Germán Castañeda y JavierSantamaría, en un texto acompañado de fotos de Alfredo Rodríguez.

Algunos miembros del equipo de bi fm intentaron llegar pronto para descubrir por fin a Little Screamen directo. Prometía tanto… Pero fue imposible entre metros, buses, colas, accesos… Mira que todos los años pasa lo mismo. Casi dos horas entre salir del centro de Bilbao y entrar por la puerta de Bilbao BBK Live. Sí pudimos vivir (rodeados de muy muy poquita gente) el R&B supercool deGallant, al que también teníamos ganas. Falsetes imposibles, hiperactividad a raudales sobre el escenario, dominio absluto de la voz y temas que corren el riesgo de resultar todos iguales… Bueno, mientras Frank Ocean siga retrasando su vuelta a la vida musical, nos vale Gallant. Pero el gato al agua se lo llevaban en ese momento los guipuzcoanos Rural Zombies, alucinados ellos mismos con la cantidad de gente que asistía a su directo en la Carpa Stage. Nosotros ya sabíamos que son el futuro de la música vasca (¿y estatal?) y que lo van a acabar petando en uno o dos años, pero los que se acercaron sin saber lo que iban a ver, salieron fans. “Joder, son muy buenos estos, ¿eh?”, nos decía un amigo madrileño.

years years_bbk_live_2016

El arranque definitivo de la jornada, y de la edición 2016 de Bilbao BBK Live lo ponían, en el escenario principal, los Years & Yearsun poco después, a eso de las 20 horas. Fue entonces cuando sonó su coreadísimo “Desire” y la gente se soltó (tras 45 minutos ya ntregadísima al trío y a sus himnos bailables como si fueran superestrellas -o había mucho inglés entre el público, o ahora resulta que son superpopulares por aquí; no lo sabíamos-). Arrancaron el concierto como su carrera. Meteóricos con “Shine”, pero se perdieron en el camino con todo un grueso de temas prescindibles como “Eyes Shut” o “Border” (como cuando, al publicar el disco completo, descubrimos tantas canciones de relleno). Por suerte, cayó también “King” y recordamos por qué, a pesar de todo, nos gustan tanto. Al fin y al cabo, un primer disco, “Communion” (2015), con 5 o 6 hits de un total de 13 temas no es, para nada, mal ratio. Ya quisieran muchos. Además, sonaron muy bien y Olly Alexander (foto izquierda) nos alucinó alumbrando una nueva especie entre la fauna de frontmen. La del panoli de la clase que hace piruetas sobre el delagdo hilo que separa lo entrañable de lo directamente hostiable. Look Eva Nasarre, bailes Leonardo Dantés y camiseta y calcetines con “pollazones”, decorosos corazones-polla que, si se vendieran en el puesto de merchandising, lo petarían. Grande, Olly.

chvrches bbk_live_2016_vertical2

A plena luz del día (vale, le quedaba poca al jueves, pero aún eran las ocho y pico de la tarde) la propuesta de una banda comoChvrches desmerece, por aquello de las luces y el bailoteo discotequero de la mayor parte de sus temas. Sin embargo, una cada vez más suelta Lauren Mayberry (sigue sin ser un animal escénico, pero ya no supura tanta timidez como hace un par de añosse afanó en demostrar que lo del trío escocés tiene más de himnos pop que de hits rompepistas. Con un sonido impecable en las voces pero bastante deficiente por momentos en las bases, costó que algunos de sus temas más conocidos sonaran tan rotundos como se esperaba. Sin embargo, la perfecta mezcla de canciones de esa fabulosa dupla de discos electropop que son “The Bones Of What You Believe” (Goodbye/Virgin, 2013) y “Every Open Eye” (Goodbye/Virgin, 2015) propició un in crescendo que terminó estallando en “Clearest Blue” para, acto seguido, rebajar el tempo y poner punto y final a su actuación con la emotiva “The Mother We Share”. Entre medias, ocasión incluso para pedir perdón por el “Brexit” y declarar su amor hacia nosotros, los europeos. Amor correspondido.

Si hace 5 años el proyecto de Anthony González dejó de ser una delicatessen degustada por unos pocos refinados paladares synthpop y pasó a convertirse en reclamo para las masas en grandes festivales fue, única y exclusivamente, por una razón: la canción “Midnight City”. Un lustro (y un par de bandas sonoras) después, “Junk” (Naïve, 2016) no ha cubierto las expectativas de aquellos que solo conocían a los M83 de “Hurry Up, We’re Dreaming” (Naïve, 2011), pero sí de los fans de siempre del galo… insuficientes en cualquier caso para llenar un recinto como el de Kobetamendi. Así, no fue de extrañar que hubiera estampida general tras acometer su gran hit, a años luz de (temazos, por otra parte como) “Reunion” (con la que abrió el show) o “Do It, Try It” (por nombrar uno de los cortes más excitantes de su último trabajo). En definitiva, que respeto máximo por González, sus 15 años de carrera y sus 7 álbumes de estudio, pero mucho nos tememos que el gran público siempre lo considerará un “one hit wonder”. Inmerecido, sí (y más después de su gran puesta en escena y del sonidazo desplegado –el mejor de la jornada-), pero es lo que tiene enfrentarse a miles de personas en un macroevento de estas características. A nosotros nos gustó tanto como siempre.

m83 bbk_live_2016

Anthony-M83-González // Alfredo Rodríguez

Sabéis esa sensación de estar de vacaciones, en la cama, retozando mientras entran los rayos del sol del verano. Qué gusto, eh, pues así fue el concierto de Hinds. Este año ya es la tercera vez que las vemos por aquí, cuarta si contamos a los amigos santanderinos de Campamento Base, y cada vez nos gustan más. Pese a que el equipo venía del tormentón vivido en Suecia, que llegó a hacer charquito en los amplis (ver instagram), no falló nada y disfrutamos como enanos de “Bamboo”, “Chilly Town”, “Garden”… Cada vez son más famosas fuera y cuentan con más detractores en casa, pero solo podemos decir “Gabba Gabba Hinds!”.

LOS PUTOS NEW ORDER

Dios. Si es que es encenderse las pantallas, sonar las programaciones y empezar a escuchar ese mítico bajo (aunque Peter Hook hace tiempo ya que abandonó el barco) y a cualquiera se le ponen los pelos como escarpias. ¿Que no? Sabes (y si no lo sabes, al menos los intuyes y lo sientes), que la leyenda se está haciendo carne por una noche frente a ti. ¡Joder! ¡Los putos New Order! Que no solo son leyenda, que es que cuando no esperábamos ya nada de ellos, van y se descuelgan, a sus sesenta años, con un discazo tan redondo y tan joven como “Music Complete”.

Pero… Porque siempre tiene que haber un pero. ¿¡Qué le ocurría a Bernard Sumner!? ¿Está triste? ¿Alicaido? ¿Mohíno? ¿Enfermo? Pero si el pobre no tenía voz. Ni un ápice al comienzo… En serio, que el señor parecía estar pensando que las 22:55 no son horas de salir de la residencia. “Que me quiero volver a calzar las pantuflas y echarme al sillón”, creímos leer en su cara. Llegamos a preocuparnos (ahora ya en serio) por si Sumner estaba verdaderamente indispuesto. ¡¡Pero es que por lo demás aquello sonaba tan asombrosamente bien, tan limpio, tan cristalino, tan brillante!! ¡El repertorio era tan redondo! ¡Los clásicos eran Historia! ¡Los nuevos temas eran puramente contemporáneos! Somos tan egoistas que no pudimos pensar mucho en el pobre Sumner (que, a pesar de ir soltando una manda de gallos que a estas horas seguro que aún corretean por el monte Kobetas, fue calentando y creciendo vocalmente, hay que reconocerlo).

new order_bbk_live_2016

Bernard Sumner, con guitarra pero sin voz // A. Rodríguez

Abrieron con “Singularity” reivindicando su presente y terminaron, como siempre, con “Love Will Tear Us Apart” y Ian Curtis en la pantalla con la leyenda “Joy Division Forever” (que se nos eriza la piel aún, 12 horas después, escribiendo esto). Por el camino, repaso a “Music Complete” (“Tutti Frutti”, “Plastic”), temas de hace 35 años que no han perdido vigencia (“Ceremony”, el primer single que publicaron tras refundarse como New Order en 1981) y canciones que están en las enciclopedias de la música contemporánea: “Blue Monday” (con esa deliciosa intro dilatada que te retrotrae a cuando comprabas maxi-singles en vinilo en los 80), “Bizarre Love Triangle” o “True Faith”.

Igual, igual de bien que cuando les vimos en Sónar en junio. Pero más cortito (obviaron hasta “Restless”, supuesto single de regreso triunfal de 2015 -aunque a nosotros nos parece el tema más flojo de “Music Complete”-). Y, claro, con mucha menos voz (si hace un mes Sumner la tenía, por ahí tiene que andar la pobre; hay New Order para rato). Anoche, ¿se quedaron sus cuerdas vocales en Manchester? Pena. Por lo demás, chapeau!!! Dos señores y una señora en la sesentena poniendo patas arriba a 34.000 jovenzuelos. ¡BRAVO!

¡¿ARCADE FIRE EN ESCENA!?

A ver, a ver, a ver. ¡¿Arcade Fire en escena!? ¿¡En serio estos tíos son aquellos que nos obnubilaron en la explanada del Guggenheim hace justo un lustro!? Lo dudamos. Lo dudamos mucho. No vamos a darle más vueltas al sonido (durante la primera mitad parecía que los bafles y los amplis se los habían dejado en Quebec, luego, mientras alguno alegaba que desde la campa se oía “algo mejor”, la organización aseguró que la banda tenía “su propio técnico y su propio ingeniero de sonido”; como leímos en Twitter, el tío debía de ser como el capitán del Costa Concordia -o peor-). Al margen de ese detalle (bastante importante teniendo en cuenta que das un concierto para 34.000 personas, no para los seguratas del foso), algo pasaba en las filas de Arcade Fire. Nada más comenzar, Win Butler ya parecía congestionadísimo. Sudando, con cara de sufrimiento, como al borde de un infarto. Sonaba “Ready To Start” como tema de arranque y, lo que no sospechábamos, era que nos estaban dando con él el titular de la noche. La cosa no arrancó. Nunca.

arcade fire_bbk_live_2016_vertical

Continuaron con deslavadas versiones de “The Suburbs”, Régine (foto derecha) tomó las riendas con “Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)” y llegó “Reflektor”, aún sin insuflarle vida al bolo a pesar del velado homenaje al “excorista” y padre espiritual Bowie (“see you on the other side”, snif, snif). La docena de personas y la veintena de instrumentos sobre el escenario (coronados por un sencillo pero efectivo juego de grandes espejos volantes reflejándolo todo -reflektor; guiño, guiño- en un ejercicio de cubismo en movimiento) impresionaba visualmente pero dejaba a medias sonoramente. Lo lastró todo aún más alguna dudosa elección de repertorio: “My Body Is A Cage”, “Haiti”, “Here Comes The Night Time… Todas, interesantísimas; pero poco o nada festivaleras.

Los decibelios aumentaron (algo) y la cosa empezaba a rodar. Clásicos infalibles como “Neighborhood #1 (Tunnels)”, “No Cars Go” o “Keep The Car Running”, fueron elevando el listón pero, tras la entrada en escena de los cabezudos del videoclip de “Reflektor”, la cosa acabó con “Wake Up” y aquello fue más coitus interruptus que el cansino txirimiri que llevaba una hora haciendo como que caía pero sin llegar a llover. A medias. Totalmente a medias.

“Algo así como una gran familia de cuáqueros haciendo una especie de country imposible con instrumentaciones superfrikys, ¿no?”. Así lo valoraba un amigo que se acercaba a Arcade Fire por primera vez anoche. Y eso es lo que parecieron (exagerando) los musicazos mueve-masas que normalmente son Arcade Fire. Es lo que hay cuando un artista ya ha pasado página y ha aparcado la gira de un disco (aquel lejano “Reflektor” de 2013), pero llega un promotor, le pone una millonada (suponemos) sobre la mesa y decide salir de su retiro en Canadá para venirse a Europa, darse una vacaciones por todo lo alto y reponer saldo en las cuentas bancarias. Todo, a cambio de poco más de lo que, cualquier tarde, hacen en su local de ensayos. Una oferta que nadie podría rechazar. Y, encima, sobre el papel, el Bilbao BBK Live se apunta un tantazo y su cartel queda lucidísimo (somos los primeros que llevamos salibando desde que se anunció su presencia). Pero luego, llega el día y…

arcade fire_bbk_live_2016_horizontal

Win-que me da un colapso-Butler, de Arcade Fire // A. Rodríguez

A pesar de todo (y a pesar de que, en un principio, se dijo que las de Lisboa y Bilbao eran fechas exclusivas en Europa este año y finalmente el martes pasado se cascaron lo que, según nos cuentan, fue un bolazo en Barcelona), tenemos fe en Arcade Fire. Porque el 13 de julio de 2011 a orillas del Nervión nos demostraron de qué son capaces. Que alguien nos los vuelva a traer cuando saquen su quinto disco. Estaremos esperándolos.

 

Ya pasadas las dos de la mañana, irrumpieron en el escenario Heineken Alexis Taylor (parapetado con una especie de chilaba y un destartalado sombrero de safari) y sus Hot Chip, ese prodigio indietrónico que, a pesar de buenos discos (“The Warning”, “One Life Stand”), es más de singles concretos, de esos redondos, rotundos, los que, en un mundo ideal, deberían sonar en todas las discotecas de moda (sí, a pesar del indefendible atuendo del líder de la banda). Así, dado que los londinenses también tienen discos reguleros (como el reciente “Why Make Sense?”), en los que ni su canción de mayor gancho (“Huarache Lights”) consigue poner patas arriba un festival, tuvieron que ser los ya clásicos “And I Was a Boy From School”, “Need You Now”, “Flutes”, “Ready For The Floor”, “I Feel Better” y, sobre todo, “Over And Over”, los que garantizaran el éxito del show. Para rematar la faena, versión en clave tecnopop de todo un clásico rock, el “Dancing in the Dark” de Bruce Springsteen, ahí es nada. Después, mucha noche por delante bailando en Basoa, el nuevo espacio en pleno bosque habilitado este año para las propuesta electrónicas tardías (y que, al final, tampoco difiere tanto de lo que había ya otros años). Pero lo que allí pasó ya no lo vamos a contar aquí. Veníos esta noche y hablamos… ¡Ah! Y una última pega, ¿qué pasa con los baños este año? ¿Por qué hay menos y encima están concentrados casi en un solo punto? ¡Que nos meamos yendo de una punta a otra del recintoooooo! ¡Piedad!

 

hot chip_bbk_live_2016

Hot Chip… ¡y a Basoa! // A. Rodríguez

 

Bilbao BBK Live 2016: CRÓNICA y FOTOS del viernes 8 de julio. Pixies, Grimes, Love Of Lesbian, Underworld…

Algo menos de gente (ligeramente por debajo de las 33.500 personas) que en la jornada inaugural subieron a Kobetas a ver el ansiado regreso de los padres espirituales de TODO ESTO (la “música alternativa”). Sí, señoras y señores, #PixiesAreBack! Este, y muchos otros conciertos del segundo día de festival, por Joseba Vegas, Germán Castañeda, Javier Santamaría y Alfredo Rodríguez

 

724 personas menos que en la jornada inaugural (que registró 34.151 asistentes) subieron, ayerviernes 8 de julio, a Kobetas para vivir el segundo día de Bilbao BBK Live 2016. Ese en el que el mito de los Pixies volvía. Volvía a sonar en un sí-pero-no en el escenario principal del festival, que volvío a adolecer de la potencia sonora deseable, como con Arcade Fire en la jornada anterior. Ese y otra docena de conciertos del día nos los cuenta aquí el equipo de bifm (textos de Alfredo Rodríguez, Joseba Vegas, Germán Castañeda y Javier Santamaría, y fotos de Alfredo Rodríguez).

 

Aunque la música comenzó a sonar a las 17:30, nosotros no llegamos a Kobetas hasta una horita después (que hay que descansar también, querido público). Justo a tiempo para ver el final de los guipuzcoanos John Berkhout, otro de esos grandes nombres que pasean la música hecha en Euskadi por todo el Estado engrandeciéndola. Son buenos, sí. Nunca fallan. Y a la hora de la siesta con el resol, nos encantan las atmósferas un punto psicodélicas de una de esas bandas de las que deberíamos enorgullecernos más (como de Belako, WAS, Rural Zombies… por solo citar algunas de las presentes en este 2016 en el cartel de Bilbao BBK Live). Aviso a navegantes: hace tres meses publicaron su segundo disco, “Bloo Mind”. ¡Háganse con él!

c tangana_bbk_live_2016

Round 3: bi fm vs. C Tangana // Alfredo Rodríguez

Round 3. Victoria por puntos. C Tangana gana. Ya habéis leído nuestra historia con él en este 2016 con el Lurrazpiko, con el Primavera Sound y ahora os contamos en el BBK Live. La chavalada, lata de cerveza en mano, estaba ansiosa por ver a este chico de Madriz, que se paseó cómodo por el escenario, sin presión, sabiendo que golpe a golpe, puchito a puchito, hoy nos iba a tumbar. Nada, fantástica, como todo el beef que le deja a 100k pasos de distancia de cualquier círculo de la escena. Momentos buenos, los dos en los que salió al escenario Rosalía, esta chica nos encanta, y sí, “Antes de Morirme” nos promete un buen verano. Han sido tres veces en lo que vamos de año, y habrá una cuarta. Seguro.

Y a la vez que John Berkhout y C Tangana -¡qué de solapes este año! ¡que no llegamos a todo!-,HANA (no nos hagan la broma que, para más coñita, la chica sí es de Montana) saltaba a la Carpa Stage. Sola. Solísima. Bueno, con su megatrenza y su top de rejilla idéntico al lucido por la Chvrches Lauren Mayberry el día anterior. Pero esta nueva Juan Palomo del art pop no tuvo problema alguno para comandar bases, sintetizadores y batería electrónica. Y voz, claro (aunque esta sonó algo bajita para nuestro gusto). Poco después volvería a salir a escena como escudera de Grimes (a la guitarra, los coros y los bailes) y la propia Claire la presentaría como “una musicazo”. Así que se pueden imaginar cómo fue lo de Hana Pestle: pop electrónico con un punto desquiciado coronado por una chulísima versión como de viaje sideral del “Here Comes The Rain” de Eurythmics. Solo ha publicado un EP homónimo (hasta 2015 tenía otra carrera como Hana Pestle que, musicalmente, no tiene nada que ver con HANA), y ya se han rendido a sus pies no solo Grimes sino también Lorde y Lana del Rey. Nosotros vamos detrás.

 

jose gonzalez_bbk_live_2016

Pero qué bonico el sueco José González // A. Rodríguez

 

Hay veces que buscamos palabras, adjetivos, que claven lo que un concierto hace sentir desechando obviedades y verborrea vacua (difícil tarea). Y por eso parece que no se puede usar lo de “bonito” en una crónica musical. Pero, qué coño, lo de José González es un directo bonito, b-o-n-i-t-o. Hala, ya lo hemos dicho. Pero es lo que es. Un pequeño escuadrón de suecos juntitos sobre una plataforma en medio de un inmenso escenario haciendo un suave folk que casi más que a Suecia te lleva al Caribe. O a una mezcla perfecta entre la frialdad melancólica que asociamos a la primera y el soleado relax que nos evoca el segundo. Guitarritas acústicas, suaves percusiones y esa vocecilla que no por delicada pierde poderío. Aparte de la habitual versión del “Teardrop” de Massive Attack que grabó en 2007 y, desde entonces, le persigue (cómo tiene que doler que siempre te jaleen más una canción ajena), nos dejó un regalo de lo más friki: un “Hand On Your Heart” (de aquella Kylie ochentera de pelo rizadísimo) que nos costó un buen rato reconocer.

 

LAGRIMILLAS DE EMOCIÓN CON OCEAN COLOUR SCENE

 

ocean colour_scene_bbk_live_2016

19 años después de presentar “Marchin’ Already” (su disco más exitoso –número 1 en Reino Unido-) en el Kafe Antzokia,Ocean Colour Scene volvían al Botxo, esta vez, para recuperar su álbum anterior, “Moseley Shoals”, que ha cumplido la friolera de 20 años. Sin embargo, a pesar de tocarlo íntegro y en el orden original de las canciones, el concierto del BBK Live se abrió con lo que bien podría haber sido un bis, nada más y nada menos que el “Day Tripper” de The Beatles, para, acto seguido, ya sí, empezar a desgranar aquel fantástico segundo LP, uno de los mejores del britpop, tal y como muchos recordaron nada más sonar “The Riverboat Song” y “The Day We Caught the Train”. Con “The Circle”, se fue dando paso a los medios tiempos que poblaban el ecuador del trabajo (haciendo que la atención del público menos fan se disipara un tanto), para volver a electrificar la propuesta y reenganchar a la audiencia gracias a “Policemen & Pirates” y, sobre todo, una “You’ve Got It Bad” con la que Steve Cradock se lució a las seis cuerdas. El in crescendo de la enorme “Get Away” cerró el autohomenaje y, cuando ya estábamos con la lagrimilla suelta, pensando en la despedida, los de Birmingham se marcaron varios cortes de “Marchin’ Already” para terminar muy arriba, tanto, que esperamos que en 2017 haya nueva gira 20º aniversario, entonces con “Better Day” o “Travellers Tune” como protagonistas. Respect.

“Qué putada para Belako, mira que coincidir con Love Of Lesbian…” Eso es lo que algunos dijeron, al ver los horarios del festival. Sin embargo, el público se distribuyó que ni repartiendo numeritos, con sendos llenos que demostraron el enorme tirón de vascos y catalanes. Los segundos no reclutaron frente al escenario principal a tanta gente como unos cabezas de cartel internacionales al uso, claro, pero volvieron a dejar claro que si su nombre está presente en la mayoría de eventos musicales del verano (hay quien asegura haber visto un cartel donde no estan LOL –lo ponemos en duda-), es porque gozan de una popularidad inmensa y del fervor de unos fans que se saben al dedillo todas las canciones de Santi Balmes (foto inferior) y compañía. Así las cosas, sin novedades en el frente: fue otro baño de masas para un quinteto que suena grande, muy profesional y que tiene estudiada al dedillo la dinámica festivalera. Encima, las canciones de “El poeta Halley” funcionan casi tan bien como las de “1999”, “Maniobras de escapismo” o “Cuentos chinos para niños del Japón”. Mantener así el tipo no es cosa menor, no señor.

 

love of_lesbian_bbk_live_2016

Santi-Love Of Lesbian-Balmes, rey del escenario // A.R.

¿Qué decir de Belako a estas alturas? Pues que siguen creciendo en todas las dimensiones. Parecía que aquel mítico bolo en la carpa de Bilbao BBK Live 2014 en el que las manos de Lander, su batería, acabaron sangrando de tanto baquetazo, no podía superarse. Pero sí. El escenario supuestamente “pequeño” justo a la entrada del recinto se quedó pequeño no, pequeñísimo. No recordamos haberlo visto así jamás, ¡y ya decíamos que Love Of Lesbian tocaban en el grande a la vez! (en serio, que la noche anterior costaba mucho menos llegar a primera fila de Chvrches). Elegantes en blanco y negro, entregados musicalmente aunque poco comunicativos de verbo, Cris, Josu, Lore y Lander volvieron a convencernos de que hay futuro en la música “alternativa”, “independiente” o como la quieran ustedes llamar. No incidiremos más en su insultante juventud y no incidiremos más en las loas (que se nos acaban ya los elogios). Vamos ser un poco sacapuntas, para variar: chicos, queremos que recuperéis más temas de vuestro primer disco, “Eurie” (2013), que no nos lo tocáis ya casi en los directos (aparte de “Sea Of Confussion” y poco más). ¿Dónde están Molly y Pete, por ejemplo? Los echamos de menos. Y, hablando de ser sacapuntas, el sonido de Belako en un supuesto escenario de cuarta era mucho mejor y más potente que el de Arcade Fire la noche anterior en el principal. Nos lo expliquen.

 

belako bbk_live_2016

Girl Power con label vasco: ¡Belako! // A. Rodríguez

 

A Grimes os la vais a tener que imaginar porque no dejó que la prensa acreditada le hiciéramos fotos desde el foso. ¿Será porque venía un poco como de andar por casa? Porque es la única pega que le ponemos, la puesta en escena. Conociéndola, esperábamos algo más visualmente. Ella (como vaca sin cencerro corriendo del teclado al micro, al sinte, a las programaciones -no daba abasto la pobre-), la ya mencionada HANA a los coros, la guitarra, la batería electrónica y los bailes (que polifacéticas todas, de verdad) y dos bailarinas. Suficientes las 4 para dar un buen show, sí. Pero la ropa y el peinado voy-un-rato-a-la-playa-y-ahora-vuelvo de Claire Boucher no casaban con la imagen que muestra en vídeos y fotos promocionales.

 

Como tampoco casa nada esa iconografía de Grimes con el carácter que demuestra luego en directo Claire. ¡Pero qué mujer más majísima, la-madre-de-Dios-por-todos-los-santos-y-amén, qué cielo de tía! Pero si pensábamos que se gastaba unas malas pulgas de aúpa (es lo que tiene juzgar por la imagen). Si hasta se tomó bien que, a medio concierto, un apagón de los generadores del escenario 2 reventara el bolo. Unos 15 minutos después, Grimes y sus tres chicas volvieron, reiniciaron la nave espacial que Claire tenía como instrumento principal, y vuelta a la carga. ¿El repertorio? Casi exclusivamente centrado en su más reciente lanzamiento, “Art Angels” (2015) -uno de los 15 Mejores Discos de 2015 para bi fm-. Como si fuera consciente de que es su disco más accesible, abandonó los anteriores sin, aun así, conseguir convencer a neófitos que escapaban al grito de “¡Pero esto es un castigo!” (oído; de verdad). ¿Qué queréis que os digamos? A nosotros nos encantan sus irrintzis, su vocecica un punto desquiciante y su acelerada música a tope de bpms. Lo más parecido a un viajazo de tripis sin necesidad de ponerse hasta las cejas. ¡Brava! (ahora va la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y nos denuncia -véase entre líneas el humor, que parece que es un bien que escasea hoy día-). Como era obviamente esperable, final con la concurrencia loquísima con “Kill V. Maim” gritando ese abrasivo “Eh, oh, don’t behave!!!“.

 

#PIXIESAREBACK!!!

 

pixies vertical_bbk_live_2016

¿De verdad que el escenario grande no puede sonar más alto? Echamos en falta más volumen con Arcade Fire el jueves y, 24 horas después, volvimos a tener la sensación de sí pero no con Pixies. Y es que Black Francis y compañía (con los ojos cerrados, Paz Lenchantin -actual bajista- era la mismísima Kim Deal) sonaron bien, con esa mezcla de melodía y furia desatada tan marca de la casa, pero las guitarras no retumbaban en nuestra caja torácica y eso es una pena. Y es que pasamos de la música sintética y las coreografías de una estrella contemporánea en ciernes como Grimes al músculo indie rock de unos pioneros que publicaron su primera referencia, “Come On Pilgrim”, un año antes de que naciera Claire Boucher. De ese mítico EP del 87 rescataron “Nimrod’s Son”, “I’ve Been Tired”, “Isla de Encanta” y, antes de “Debaser”, la dupla “Vamos”/”Caribou”.

 

Entre medias (y en el bis), hits de sus cinco álbumes (incluso ese “Indie Cindy” con el que volvieron al ruedo discográfico en 2014), destacando “Where Is My Mind?” y “Here Comes Your Man”, que, seguidas, supusieron el momento álgido del show. También aprovecharon para anticipar su nuevo LP, “Head Carrier”, que saldrá en septiembre y que nosotros pudimos escuchar, en primicia, el mismo viernes a mediodía en la tienda Power Records del centro de Bilbao. Hará las delicias de los seguidores de toda la vida del grupo… como ya se vislumbraba gracias a “Um Chagga Lagga”, single de adelanto que tocaron en el ecuador de su concierto. A destacar: La cara B “Velvety”, que llevaban sin interpretar desde 1992, y ese “Head On”, habitual en sus directos, pero que realmente pertenece a unos Jesus & Mary Chain que, un año antes, se subieron a ese mismo escenario.

pixies bajista_bbk_live_2016

Paz Lenchantin, bajista actual de Pixies, suena a Kim Deal pura // A. R.

Tremendo lo de Underworld. En tiempos de EDM y horrores varios, ellos volvieron a demostrar que hay otra manera de bailar, menos artificiosa, por mucho que hablemos, también, de música dance. Iconos del breakbeat noventero, le pegaron un repaso bastante majo a “Beaucoup Fish”, ese flamante disco que sacaron en 1999, precedido por el éxito planetario de “Born Slippy”, una canción que, 20 años después de “Trainspotting”, sigue petándola como antaño. Con ella cerraron, claro, dejando a todos con la misma sonrisilla que a uno/a se le queda tras un buen polvo. ¡Ah! Los temas nuevos, los de “Barbara Barbara, We Face a Shining Future” (“I Exhale”, “Ova Nova”, “If Rah”) también funcionan en directo, como lo sigue haciendo la dupla “Rez” / “Cowgirl” tropecientos siglos más tarde.

Como todavía nos quedaban ganas de más, nos acercamos a ver a Slaves, encargados de cerrar las actuaciones en directo en la Carpa Stage (y lo hicieron por todo lo alto, sí). La pareja musical formada por Isaac Holman (voz y batería) y Laurie Vincent (guitarra y voz) arrasó durante sesenta minutos de explosivo show. Los de Kent fueron el grupo más brutal del día gracias a su intensidad, haciendo de hooligans para hooligans, pues un alto porcentaje de los presentes en el público eran compatriotas saltando y cantando como si no hubiese mañana. Su punk incendió la madrugada en lo alto del monte gracias a su visceralidad sónica, que puso a todos con el corazón pasado de revoluciones. Actitud, fuerza y canciones repletas de testosterona natural, convirtieron el concierto en uno de nuestros preferidos del viernes. ¡Qué gran final para esta segunda jornada! Hoy sábado, claro, volvemos para la traca final. Mañana se lo contamos todo aquí.

slaves bbk_live_2016

¿Un hooligan? ¡No! Los Slaves // A. Rodríguez

Bilbao BBK Live 2016: CRÓNICA y FOTOS del sábado 9 de julio. Tame Impala, Foals, Editors, Courtney Barnett…

nas es el balance de la 11ª edición del certamen, siendo esta última jornada la única en superar los 35.000 asistentes. Y eso, sin cabezas de cartel claras. O precisamente por ello. Había tantos nombres de categoría media-alta, que era imposible escucharlos todos. Nuestro equipo (Joseba Vegas, Germán Castañeda, Alfredo Rodríguez y Javier Santamaría) lo intentó

 

102.865 personas en total en Bilbao BBK Live 2016. Exactamente. Ese es el balance que nos deja la 11ª edición del certamen, siendo esta última jornada la única en superar la barrera de los 35.000 asistentes. Y eso, sin cabezas de cartel claras. O precisamente por eso. Había tantos nombres de categoría media-alta ayer sábado 9 de julio en Kobetamendi, que era imposible atenderlos a todos. Desde Tame Impala hasta Foals, de Editors a Courtney Barnett, de Father John Misty a Wolf Alice. En serio, Bilbao BBK Live, ¡demasiado tema para un solo día! ¡Cómo os pasáis! ¡Y eso que solo hablamos de bandas internacionales! Luego hay alguno/a por ahí que se queja de que el festival tiene “poco nombre de tirón y mucho relleno“. Anda qué… Nuestro equipo (Joseba Vegas,Germán Castañeda, Alfredo Rodríguez y Javier Santamaría; apoyados por las dos cámaras de la organización -en manos de Óscar L. Tejeda y Liberto Peiró-) intentó no perder detalle de una intensísima jornada final con una cantidad y calidad de propuestas musicales inabarcables. ¡Ah! Y antes de proceder con lo musical, vaya aquí nuestro reconocimiento para todo el personal del recinto festivalero. Barras, seguridad, atención al público… ¡¡Eran todos/as encantadores!! En serio, jamás vimos semejante entrega y semejante buen trato (¡y buen rollo!) en un festival. “¡Que pases buena noche!“, era el grito de guerra que todos tenían en boca como despedida en todo momento. Chapeau!

Como no se pude estar a todo, durante un primer momento correteamos como pollos sin cabeza por el recinto. Soledad Vélez, Yellow Big Machine (que ponían de largo su EP de 6 temas “Always With You”, un disco cuyo Diario de grabación te trajo en exclusiva bi fm en marzo por entregas), Correos, Dekot… ¿¡Pero qué es todo esto!? ¡Que no nos da la vida! Nos quedamos con Dekot por prometedores (que los demás ya van encontrando su sitio). Y porque ellos quisieron estrenar en exclusiva en bi fm su primer EP hace solo cuatro meses. Sabemos que, tras Belako y Rural Zombies, los próximos jovenzuelos de la cantera musical vasca en saltar al estrellato van a ser ellos. Lo sabemos. Al tiempo.

 

dekot bbk_live_2016_firmar_oscarltejedaDekot, jugando en casa // Óscar L. Tejeda

 

También pudimos, en ese interesante batiburrillo de primeras horas de la jornada, ver de nuevo aSoleá Morente (ya estuvimos el viernes a mediodía en los Jardines de Albia del centro de Bilbao, disfrutándola en la distancia corta). Esta vez queríamos ver cómo funciona su indudable carisma en un escenario grande. Con un set muy parecido al del día anterior, si no igual, vimos cómo las canciones con más sonido crecían y nos hacían palpitar aún más el pecho. Y es que Soleá va acompañada de un supergrupo formado por lo más selecto de Graná, así que fue todo a la perfección. Es difícil no caer en tópicos para hablar de ella, así que os vamos a decir que nos gustó mucho, las dos veces, y que “Todavía” brilla sobre manera en el repertorio, y que “Tonto”, con su componente electrónico, nos recuerda a La Bien Querida (que para eso es un tema creado por David Rodríguez, 50% del dúo comandado por Ana Fernández-Villaverde). Así que, como broche final del concierto, nos pareció una elección perfecta.

 

courtney barnett_bbk_live_2016_firmar_oscarltejeda 2

¡Bravo por los visuales de Courtney Barnett! // Oscar L. Tejeda

 

Y de mujeres con carisma va la cosa. Porque poco después de las 19h salía al escenario principal una de las joyazas de este Bilbao BBK Live: Courtney Barnett. Porque poco se ha alabado al cartel que este año incluya a una de las grandes revelaciones de la música internacional en fecha única en España. Su segundo disco, “Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit” (Marathon Artists / PIAS, 2015), ha estado en todos, literalmente todos, los tops del pasado año (en el de bi fm también). Y ayer demostró por qué. Rock áspero en estado puro. Llegamos a leer en redes que “si fuera un hombre, sería Bob Dylan“. Ahí queda eso (que ni llega a 30 primaveras la chica aún). Ella, su voz y su guitarra (con el único apoyo de batería y bajo) llenó el escenario principal. A veces más tranquila, a veces a tope de decibelios, a veces ruidista con criterio (sin llegar a desbarrar). Y, siempre, con esa cadencia al cantar que hace que a la australiana parezca que las palabras se le cayeran sin querer de la boca. Compareció enmarcada en unas visuales de 10. Porque, ya lo hemos dicho más veces, si vas a llevar una pantalla, ¡sácale partido, coño! Y ella lo hizo, con imágenes que iban desde una suerte de “Keith Harrings” hasta fotos de gotas ¿de miel?, pasando por decorados estilo “musical de Broadway”. Una hora justita pero redonda, y sin despeinarse ese flequillazo-cortina que, probablemente, no le haya permitido llegar siquiera a atisbar Kobetas. Y qué grande ese final con “Nobody Really Cares If You Don’t Go to the Party”, ¿uno de los temas de 2015?

 

father john_misty_bbk_live_2016_firmar_liberto peiro

Y llegaba el turno (aún tempranero) de otro de esos nombres del cartel que han dado marchamo de altísima calidad al festival este año. El señor Father John Misty(Mejor Disco de 2015 para bi fm con “I Love You, Honeybear” -Sub Pop / Bella Union / PIAS-). Incluso si te acercabas por el Esenario Heineken sin mayor interés, como dándote una vuelta por ir calentando motores, era imposible no centrar toda la atención en él. ¡Qué tío! En todos los sentidos. Alto, grande, barbaza, pelazo, en traje, con gafas de sol -foto izquierda de Liberto Peiró- y con una voz imponente que se oía cristalina (que sí, coño, que sí, que el escenario 2 suena mejor que el 1 y punto, que el 1 no acaba de tirar bien nunca, que si ayer este hombre se baja la bragueta -que con el colocón que parecía llevar, hubiera podido- hubiéramos oído el traqueteo de la cremallera). Papitxu Jon (permítannos la confianza) resultó en escena mucho más carismático aún de lo que se le presupone oyéndolo en disco. Encima, la riqueza instrumental, la complejidad de arreglos y el eclecticismo estilístico de sus temas grabados no desmerecen nada en directo. “Hollywood Forever Cemetery Sings” (de su anterior álbum, su debut como Father John Misty aunque ya lo conocíamos como Joshua Tillman o como parte de Fleet Foxes), la genial “Bored In The USA” o el final del show con “I Love You, Honeybear”. Todas, para el recuerdo. Como su ¿pedo? ¿puestazo? Primero se hostió (pero bien) cayendo todo lo largo que es al intentar subir del foso tras bajar al público (vídeo aquí), después dijo que en este festival hay “beautiful women and good drugs“, y ya en los últimos compases del concierto (con la canción que da título a ese disco del pasado 2015 que si no tienen ya, no sabemos a qué esperan) se revolcó por los suelos, se desató, se dejó el micro dentro del paquete (que ni Sabrina cuando usaba el canalillo para aguantarlo), bajó al público de nuevo… y acabó comiéndole la boca a una de la primera fila. Que lo vimos. Con estos ojitos. Verdad verdadera. Father John Misty se gusta. Father John Misty nos gusta.

Otro doblete para el cuerpo como el de la pequeña Morente, el de Juventud Juché. De mañana y de tarde los vimos ayer: en el centro de Bilbao y en Kobetas, bajo un sol que picaba cosa mala a mediodía y en una carpa a mediatarde, respectivamente. Las dos veces, geniales, hipnóticos con los ritmos gracias a las líneas de bajo de Luis y a la batería de Arturo. De verdad, ¿le habéis visto tocar la batería? Espectacular. Y desgarradores gracias a las guitarras afiladas y los gritos de Javier. De hecho, por la mañana pensamos que le podría dar un patatús del sofoco. “Lacras”, “Salvador” (con sus coros), “Dispara” o el hit final del repertorio, “Defensa”, fueron unos auténticos cañonazos. Un gran acierto del festival contar con las juventudes juchés.

tame impala_bbk_live_2016 2

Qué bonito es lo de Tame Impala. En serio. A todos los niveles. Y qué bonito es que, con una propuesta como la suya, el grupo australiano esté llegando a tanto público, encabezando festivales (con permiso de Foals, en la jornada de sábado) como Bilbao BBK Live. Tras la breve intro de “Nangs” no se anduvieron por las ramas y soltaron un “Let It Happen” que fue uno de los momentazos del fin de semana. El público cantaba con los ojos cerrados y con los brazos en alto, bailaba entre perezoso y desatado, se dejaba atrapar por las proyecciones caleidoscópicas… gozaba, en suma, con una banda que ha sabido, como pocas, acercar la tradición del rock psicodélico al pop de hoy en día, tan necesitado de grupos de guitarras que consigan conectar con el público más joven. Y quizá el éxito de Kevin Parker resida ahí, en esa capacidad de enganchar a distintas generaciones, a gente de sensibilidad dispar y de background musical diverso. “Mind Mischief”, “The Less I Know the Better”, “Feels Like We Only Go Backwards”, “Daffodils” (firmado junto a Mark Ronson para el último álbum de este), “Elephant”… aquello parecía no tener fin, en un auténtico carrusel lisérgico, mágico, con momentos de gran disfrute sensorial. Y no, no habíamos tomado LSD.

 

Con Editors casi perdimos la fe cuando, hace tres años, publicaron “The Weight of Your Love”, su cuarto trabajo. Por suerte, en 2015 remontaron el vuelo con “In Dream”, disco con el que recalaron (de nuevo) en Kobetamendi para demostrar que no han perdido el mojo. Tom Smith irrumpió en el escenario 2 cabizbajo, con la capucha de la sudadera puesta, arrastrando los pies más que caminando, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, entonando “No Harm”, ese single atípico que el año pasado sirvió de anticipo del nuevo álbum. En su día no pareció muy acertado tratar de promocionar un álbum con un corte tan oscuro y lento, pero la verdad es que, como preámbulo de disco y directo, la canción cumple con creces. Tras ese inicio un tanto hipnótico, Editors fueron saltando de grabación en grabación, desgranando la nueva (“Forgiveness”, “All the Kings”, “Ocean of Night” y “Marching Orders”, con la que cerraron), así como la anterior (“Sugar”, “Formaldehyde”, “A Ton of Love”), sin olvidar las tres restantes: “The Back Room” (“Munich” fue uno de los momentos álgidos), “An End Has a Start” (“Smokers Outside the Hospital Doors”, “The Racing Rats”) y el sintetizado “In This Light and On This Evening” (“Eat Raw Meat = Blood Drool” y, claro, “Papillon”, ese hit que para sí quisieran Depeche Mode). Con un Smith entregadísimo, sudoroso, que canta como canta (con esa voz grave y profunda), que le da a la guitarra o que se sienta al piano y que se apoya en tres grandes músicos, la banda volvió a convencer, al 100%. Nosotros ya ni nos acordábamos de que nos gustaban. Y sí, nos gustaron un huevo.

 

editors bbk_live_2016 1

Tom Smith, vaya voz para tan poco hombre… // Alfredo Rodríguez

 

Nuestra propuesta para los Jagwar Ma es bien sencilla. Cambien de cantante. O háganse banda instrumental. En serio. No podemos, no podemos con la voz de Gabriel Winterfield y los sonidos que esa cueva del averno hecha garganta perpetra sin que nadie haga nada por remediarlo. ¿Qué andan los también australianos Tame Impala metiéndonos a sus compatriotas de teloneros en sus conciertos y de apéndices en los festivales? Ni Fangoria con las dichosas Nancys Rubias. Que no, que no. Que no sabemos qué les habéis visto, chicos (ahí estaban todos los Tame Impala, recién bajados del escenario principal, viéndolos desde la retaguardia -incluso alguno se animó a unirse a las guitarras y a las cervezas en algún momento-). Si, en realidad, quitándoles la voz están bastante bien… Las bases, potentes, la guitarra, buena tralla, el ritmo, imparable. Va a ser que al final nos encantó su propuesta de rock electrónico loquísimo (que acaba en auténtica rave) pero… Gabriel ataca “Come Save Me” y ya lo que sale de su boca quema. Come save me, eso decimos nosotros. Socorro. Gabriel, no me grites. ¡Que NO me grites! ¡No me vas a gritar más! Paso, me largo, no puedo soportarlo.

 

jagwar ma_bbk_live_2016_firmar_oscarltejeda

¡Que no me grites, Gabriel! El infierno de Jagwar Ma // Óscar L. Tejeda

 

Los ingleses Foals ejercieron a la perfección su papel como cabezas de cartel de la jornada (al fin y al cabo, aunque pudieran compartir galones con Tame Impala o Editors, el hueco de honor en el horario era el suyo). Veinte minutos pasaban de la media noche cuando Yannis Philippakis y sus compañeros irrumpieron en el escenario principal del monte Kobeta, comenzando su electrizante show con “Snake Oil”, corte incluido en su más reciente álbum, “What Went Down” (Transgressive Records, 2015). Sin dilación pusieron a los presentes patas arriba con “My Number”, metiendo la quinta hasta que finalizó su actuación. Saltos, vítores y cánticos corroboraron que su posición en la programación estuvo totalmente justificada, arengando a la masa situada en la explanada principal del recinto. El supuesto estilo indie de los de Oxford nada tuvo que ver en su bolo, pues echaron mano de elementos rock, sonando potentes y directos de principio a fin. Su vocalista ejerció de líder a la perfección, siendo un auténtico rock star, bajando al público para cantar entre el respetable, primero en la parte delantera y después dándose un paseo hasta zonas más alejadas por el foso central. “Sahara”, “Mountain At My Gates” y “What Went Down”, esta última en el bis, fueron algunos de los cortes elegidos para hacer coordinar las opiniones de público y crítica, pues su directo fue uno de los mejores de la recién finiquitada edición del festival bilbaíno. Fuerza, ganas y energía se conjugaron en un show que se recordará en futuras citas.

 

foals bbk_live_2016

Foals, desgañitándose // Alfredo Rodríguez

 

Después de disfrutar como lo habíamos hecho en los dos escenarios grandes y en la carpa (bueno, y en Basoa, ese reducto de felicidad en medio del bosque por el que nos fuimos dejando caer de vez en cuando), nos percatamos de que en la tercera jornada apenas habíamos visto directos en el escenario pequeño, el Pepsi, que cerca de las dos de la mañana tenía programados a Triángulo de Amor Bizarro. A pesar de la competencia (Soulwax iba a empezar en nada, Red Axes también), los gallegos reclutaron a numeroso público, con animosas primeras filas, como no podía ser de otra manera ante la matraca cósmica de un cuarteto que ha ido ganando en matices (“Baila Sumeria” no está tan lejos de New Order) sin dejar de sonar como un cañón. La recta final, con “Estrellas místicas” y “De la monarquía a la criptocracia”, nos hizo bailar rock antes de adentrarnos en una madrugada cargada de música electrónica.

El primer plato en el electromenú de las primeras horas del domingo 10 de julio eran los Soulwax. Sí, mucha gente dice que aquello fue increíble, e incluso en las filas de bi fm hay división de oponiones. Pero el encargado de cubrir esta cita no quedó nada satisfecho… Porque lo primero que hicieron al saltar a escena fue contarnos de qué iba la cosa: fecha, sitio, canales y 2many sintetizadores. Pero luego, luego… Batucada. Para eso hacen falta menos cosas y aparatos, que no se va a lanzar un cohete desde Kobeta. En serio, BAJOS Y BOMBO. El resto, corría el riesgo de aburrir. Nos sabe un poco mal, porque teníamos ilusión en este concierto. La última vez que los vimos fue en un FIB; hace tantos años que alguno de vosotros érais escolares. Pero a día de hoy, tenemos que reconocer que nos aburrimos. Vale, “NY Excuse” moló, pero no tanto como para compensar todo el concierto.

 

soulwax bbk_live_2016_firmar_liberto peiro

2many cacharritos en manos de Soulwax // Liberto Peiró

 

wolf alice_bbk_live_2016_firmar_oscarltejeda

De camino a Basoa (un aplauso, de nuevo, para quien haya diseñado ese espacio –a pesar de los difícil que se hacía pedir en barra, donde, por cierto, nos sirvieron cerveza en vasos de Primavera Sound-), nos asomamos al concierto de Wolf Alice en la carpa (foto izquierda de Óscar L. Tejeda). Y decimos lo de “asomarse”, porque tampoco es que hubiese posibilidad de mucho más, con aquello a rebosar como estaba. Al menos, nos dio tiempo a disfrutar de “Blush” y “Giant Peach”. A partir de ahí, el recinto quedó acotado de manera que solo podía accederse al corner carpa-bosque, por donde anduvimos danzando (literal) hasta que se hizo de día. Âme tomó el relevo de RedAxes en la zona arbolada y Bilbadino (por fin, profeta en su tierra) dejó muy arriba el pabellón, tanto que se lo puso realmente difícil a los mismísimos 2ManyDjs (a quienes habíamos visto unas horas antes como Soulwax). No fue su mejor sesión, no, ni tampoco el cierre más memorable de la historia del festival, pero bueno, tuvo sus momentos (como cuando homenajearon al propio BBK Live 2016, pinchando a Hot Chip y Tame Impala.

 

Eran casi las 7, era de día, y finalizaba una de las ediciones más coherentes y atractivas de un macroevento que, en 2017, llegará a las doce ediciones. Veremos si afianza esta línea artística, tan cuidada (y carente de meganombres de mayor tirón popular), que tan bien pintaba y que tanto hemos gozado, sobre el terreno. Además, para el año que viene la promotora Last Tour ha prometido un festi metalero (¿resucitará el extinto Kobetasonik?), por lo que nadie podrá echar en falta más “rock” en Bilbao BBK Live.


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Trending Ahora